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Lección 8 de 8

Ritmo, precisión y el día del examen

Entender cuál es la velocidad que realmente te hace aprobar.

El número que importa: 25

Cien palabras correctas en cuatro minutos son veinticinco palabras por minuto netas. No es rápido. Un tipeo promedio ronda las cuarenta. El examen no se pierde por lento: se pierde por errores.

Ritmo parejo, no arranques

El error clásico es salir a toda velocidad, acumular errores en el primer minuto y gastar el resto corrigiendo. Un ritmo constante y cómodo rinde mucho más que ráfagas seguidas de frenadas.

Corregir o seguir

Si notás el error en el momento, borralo y corregilo: esa palabra vale. Si ya pasaron dos palabras, seguí de largo. Volver atrás te cuesta más palabras de las que recuperás.

El ruido

Vas a rendir en una sala con decenas de personas tecleando al mismo tiempo. Es incómodo y desconcentra más de lo que imaginás. Por eso este sistema tiene el ambiente sonoro: practicá siempre con el ruido en «Examen real» y el día del examen no te va a sorprender.

Antes de empezar

Llegá quince minutos antes con el DNI. Sentate, acomodá la silla, encontrá F y J al tacto, apoyá los dedos en la posición base y respirá. Los primeros diez segundos definen el ritmo de los cuatro minutos.

Para que no te lo olvides

No apuntes a ser rápido. Apuntá a no cometer errores, y la velocidad llega sola.

Práctica de la lección

Sin reloj de examen: repetilo hasta que salga sin pensar.